Typhoon

Nombre: Hawker Typhoon
Tipo: Caza-bombardero
Nacionalidad: Gran Bretaña
Compañía: Hawker
Motor: Uno. Naiper Sabre IIb de 24 cilindros en línea a 2.180 CV
Dimensiones: Envergadura= 12′ 70 m. Longitud= 9′ 73 m. Altura= 4′ 52 m
Peso: Cargado= 5.170 kg. Vacío= 4.445 kg
Velocidad: Velocidad máxima= 650 km/h. Trepada inicial= 804 m/min
Alcance: 980 km
Techo de servicio: 10.700 m
Armamento: Cuatro cañones Hispano de 20 mm, ocho cohetes de 27 kg y dos bombas de 450 kg
Primer vuelo: 24 de Febrero de 1940
Historia:

El Typhoon fue uno de los aviones más “gafados” de la Segunda Guerra Mundial debido a que los accidentes, fallos mecánicos y casos de fuego amigo les provocaron unas pérdidas similares a las causadas por el enemigo. Afortunadamente y a pesar de la mala suerte de muchos de sus pilotos, este cazabombardero sería temido por todas las tripulaciones de aquellos tanques que el Tercer Reich desplegó en el Frente Occidental.

Justo en los prolegómenos de la Seguda Guerra Mundial, el Ministerio del Aire del Reino Unido sacó a concurso la construcción de un aparato que debía tener unas características específicas consistentes en disponer cilindros en línea y superar una potencia de 2.000 caballos de vapor. De tal proyecto se encargó el ingeniero Sidney Camm de la Compañía Hawker experimentando primero con un motor Rolls Royce y luego con un Naiper Sabre de los que fabricó dos aviones denominados Hawker Tornado y Hawker Typhoon, siendo este último el elegido por las autoridades de Londres en Agosto de 1940.

Typhoon de la RAF en un aeródromo de las Islas Británicas.

El Typhoon era un monoplano de ala baja con una forma tubular reforzada y una serie de pequeñas placas dispuestas en forma de anillo para evitar sobrepeso de cola en la parte trasera del fuselaje. Movido por un motor Naiper Sabre IIb de 24 cilindros a 2.180 caballos de vapor que se accionaba por una hélice tripala del modelo Vickers, se alojaba en un carenado recubierto de metal en torno al radiador con tomas de aire y un compresor para la refrigeración del aceite con su respectivo depósito, así como otros dos extra con combustible de 182 litros en el interior de cada ala. Respecto a su cabina acristalada y corrediza en forma de burbuja, el aviador gozaba de una excelente visión con un visor de tiro G.M.2 y dos focos para la maniobra de aproximación en los aterrizajes; mientras que el armamento inicialmente se redujo a doce ametralladoras Browning de 7’7 milímetros.

El 24 de Febrero de 1940 el Typhonn superó el test de vuelo y fue solicitado por la Fuerza Aérea Real Británica (Royal Air Force o RAF) que adquirió las primeras unidades en el Aeródromo de Duxford en Septiembre de 1941. Sin embargo y contra todo lo esperado, hubo de retrasarse su entrada en servicio porque uno de los oficiales que lo pilotaba falleció envenenado dentro de la cabina por culpa de una fuga de monóxido de carbono, mientras que otros aviadores se quejaron de problemas técnicos de diverso tipo. Una vez resueltos estos inconvenientes, también se descubrió que el Typhoon era muy inferior a la hora de combatir contra los cazas alemanes Messerschmitt Bf Bf 109 y Focke Wulf Fw 190, lo que llevó a la Compañía Hawker a deshecar su anterior aparato Typhoon Mk.IB con ametralladoras, para sustituirlo por el Typhoon Mk.II reconvertido en cazabombardero con cuatro cañones Hispano de 20 milímetros y dos bombas de 250 kilogramos, además de por el Typhoom Mk.III con lanzacohetes MK3, el Hakwer Tempest con un depósito extra de combustible que elevó su radio de acción a 2.462 kilómetros de distancia o el Hawker Sea Fury que fue adaptado para operar en las pistas de los portaaviones de la Marina Real Británica (Royal Navy).

Oficialmente el bautismo de fuego del Typhoon tuvo lugar el 28 de Mayo de 1942 mediante una serie de incursiones en las costas de Francia, aunque hasta el 9 de Agosto no derribaría su primer avión, exactamente un bombardero Junkers Ju 88 abatido sobre el litoral de Norfolk, al que unas jornadas más tardes seguiría un Dornier Do 217. Desgraciadamente durante muchas de estas misiones, los Typhoon fueron víctimas de los cazas británicos Spitfire que en ocasiones los atacaron como consecuencia de una fatal confusión (estos accidentes serían muy habituales durante toda su vida operativa y dejarían más de dos decenas de muertos por error). No obstante y a pesar de estos trágicos sucesos de “fuego amigo”, los Typhoon que volaban en grupos de dos sobre el Canal de la Mancha derribaron un caza Focke Wulf Fw 190 en Octubre, a catorce aviones alemanes en Diciembre; mientras que a mitad de 1943 ya habían alcanzado una cifra de sesenta aparatos germanos abatidos.

Cazabombardero Typhoon británico sobre Francia en 1944.

Al inicios 1944, los Typhoon se dedicaron a realizar misiones diurnas y nocturnas sobre Francia escoltando a los bombarderos Lancaster, aunque sufriendo durante estas acciones pérdidas muy elevadas ante la caza alemana y también por fuego amigo como por ejemplo ocurrió cuando unos cazas P-47 Thunderbolt abatieron por error a dos de los cazabombarderos británicos tras confundirlos con aparatos germanos Focke Wulf Fw 190 (desde lejos tenían un gran parecido). Mejor papel jugaron los Typhoon en el desembarco de Normandía porque provistos de bombas y cohetes destruyeron vías de comunicación, estaciones de trenes, depósitos de suministros, radares, etcétera, destacando especialmente en la Península de Bretaña donde aniquilaron a numerosos tanques Tiger y Panzer, así como durante la Batalla de Falaise hostigando a las columnas de vehículos enemigos en retirada. De igual forma, los Typhoon que formaban parte del Escuadrón “Wing” de Newchurch con base en Inglaterra, se distinguieron eliminando a un total de 638 misiles V-1 a los que pulverizaron disparando desde lejos o desviándoles con ala; además de acabar con un buen puñado de blindados germanos durante la Batalla de las Ardenas.

Lamentablemente la “maldición” que se levantó en torno al Typhoon, no sólo le acompañaría durante toda la contienda en forma de derribos a manos de cazas aliados, sino que estos mismos cazabombarderos protagonizaron infinidad de casos de “fuego amigo”. El episodio más trágico fue el ataque que los Typhoon llevaron a cabo arrojando cohetes explosivos contra la Bahía de Lübeck, donde hundieron a los grandes cargueros alemanes Cap Arcona, Thielbeck y Deutschland, a bordo de los cuales murieron ahogados 7.500 judíos que las SS habían encerrado en sus bodegas durante el Holocausto (de nada sirvieron las señales blancas a los pilotos para evitar el desastre). Similar catástrofe occurió en el puerto de La Havre cuando a raíz de una confusión, los Typhoon hundieron a los dos dragaminas británicos HMS Britomart y HMS Hussar, además de dañar a los gemelos HMS Salamander y HMS Jason, provocando la muerte de 117 compatriotas ingleses. Otros incidentes también muy graves fueron los dos bombardeos por error primero al pueblo de La Villete en Francia que dejó doce soldados británicos muertos y veinticinco heridos, y luego a la ciudad de Maldegem en Bélgica que dejó tres soldados canadienses muertos y cuatro heridos; así como múltiples equivocaciones durante la campaña de Normandía que costaron la vida de algunas tropas estadounidenses y polacas, incluyendo la destrucción de un tanque norteamericano Sherman (aunque en este último sólo hubo dos heridos).

Typhoon de la Fuerza Aérea Real Canandiense.

Terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, los Typhoon ocuparon los aeródromos de la parte noroeste de Alemania que correspondió al Imperio Británico, siendo finalmente todos retirados del servicio activo en Diciembre de 1945. Hasta ese momento, la Compañía Hawker había producido 3.330 aparatos Typhoon, los cuales se habían anotado el derribo de 246 aviones alemanes y la destrucción en tierra de numerosos tanques y centenares de vehículos.

El Typhoon nunca llegó a ser un avión muy destacado en la Segunda Guerra Mundial como consecuencia de sus múltiples incidentes. Las causas principales de esta “maldición” fueron los constantes problemas técnicos en vuelo, los habituales accidentes, el envenenamiento por gases de algunos pilotos y sobretodo los veinticuatro aviadores que fallecieron tras ser derribados víctimas de una confusión por aparatos del mismo de bando. A raíz de este historial, el Typhoon se convirtió sin duda alguna en el típico icono de “avión gafado” del siglo XX.

 

Bibliografía:

-Editores de Altaya, Aviones de Combate de la Segunda Guerra Mundial, “Hawker Typhoon: el huracán británico”, Altaya (2004), p.29-30
-Editores de Altaya, Aviones de Combate de la Segunda Guerra Mundial, “Un grandullón con problemas”, Altaya (2004), p.57-60
-Jesús Hernández, Esto no estaba en mi libro de la Segunda Guerra Mundial, “Fuego Amigo”, Almuzara (2018), p.317-320
-http://en.wikipedia.org/wiki/Hawker_Typhoon