Tupolev SB

Nombre: Tupolev SB
Tipo: Bombardero
Nacionalidad: Unión Soviética
Compañía: Tupolev
Motor: Dos. Motor M-100A de 860 CV
Dimensiones: Enverdadura= 20′ 33 m. Longitud= 12′ 57 m. Altura= 3′ 25 m
Peso: Cargado= 7.800 kg. Vacío= 4.768 kg
Velocidad: Velocidad máxima= 450 km/h. Trepada inicial= 400 m/min
Alcance: 2.300 km
Techo de servicio: 7.800 m
Armamento: Seis ametralladoras de 7’62 mm y 600 kg de bombas
Primer vuelo: 25 de Abril de 1934
Historia:

El avión Tupolev SB fue el bombardero medio más empleado y producido por la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial. Al servicio de la Flota Aérea Roja, este bimotor demostró ser un excelente aparato para proporcionar apoyo a las fuerzas de tierra, aunque también fue muy vulnerable a los cazas enemigos, lo que no le impidió participar con éxito en las mayores batallas del Frente Oriental.

Tupolev SB de la Flota Aérea Roja.

Originalmente el Tupolev SB nació de la especificación aprobada por la Flota Aérea Roja en 1933 ante la necesidad de construir un bombardero rápido y ligero que pudiese volar a una velocidad de 330 kilómetros por hora, alcanzar un techo de servicio próximo a los 8.000 metros y disponer de una autonomía superior a los 700 kilómetros transportando 500 kilogramos de bombas. Así fue como la Compañía Tupolev presentó el Tupolev ANT-40 SB “Skorostnoy Bombardirovschik” o “bombardero de alta velocidad”, que tras efectuar su primer vuelo el 25 de Abril de 1934, fue descartado después de sufrir un accidente como consecuencia de sus dos motores estadounidenses Wright Cyclone. A raíz de este incidente, los ingenieros fabricaron un nuevo bimotor al que se le añadió una planta motriz M-87 de producción nacional que dio lugar al Tupolev SB.

El Tupolev SB fue un bombardero de ala alta, fuselaje redondeado, morro acristalado y cubierto en su totalidad de revestimiento metálico tensado que se movía mediante dos motores en línea M-100A de 860 caballos de vapor (con los que alcanzaba una velocidad de 450 kilómetros por hora) y se armaba con seis ametralladoras de 7’62 milímetros y una capacidad de bombas de 600 kilogramos. de las 6.650 unidades producidas, surgieron versiones como el Tupolev SB-bis con motores M-103 a 960 caballos de vapor, el Tupolev SBM con estructura reforzada, el Tupolev SB en versión de entrenamiento y el Tupolev PS-40 como transporte civil para la Compañía Aeroflot.

Pintura sobre un Tupolev SB bombardeando una aldea de Finlandia.

Oficialmente el bautismo de fuego de los Tupolev SB tuvo lugar al comenzar la Guerra Civil Española en 1936, cuando la Unión Soviética vendió a la Segunda República un total de 93 ejemplares de Tupolev SB con los que poder enfrentarse a la España Nacional. Así fue como los Tupolev SB al servicio de la Fuerza Aérea Republicana, demostraron ser muy efectivos durante los bombarderos sobre el Aeródromo de Tablada en Andalucía y las ciudades de Valladolid, Sevilla y Cabra (en esta última tres solitarios bimotores acabaron con la vida de 109 civiles y dejaron 200 heridos); además de ser los responsables del ataque sobre el acorazado alemán Deutschland en la Isla de Ibiza, donde mataron a 31 marineros germanos e hirieron a otros 83 más.

Al iniciarse la Segunda Guerra Sino-Japonesa entre Japón y China en 1937, el Kuomintang compró un lote de 122 bombarderos Tupolev SB (dos de estos irían a parar posteriormente a la China Nacional Reorganizada que se erigió como un estado satélite de Tokyo). Estos aparatos que pasaron a engrosar las filas de la Fuerza Aérea China, se distinguieron bombardeando al Ejército Imperial Japonés en el Río Yang-Tsé y la ciudad de Wuhan, además de destruir en una sola jornada un total de sesenta aviones nipones tras una incursión sorpresa sobre la Isla de Formosa el 23 de Febrero de 1938. Al año siguiente, en 1939, también la Unión Soviética desplegó a numerosos Tupolev SB en el Lejano Oriente con motivo de la Guerra del Khalkhin-Gol, en donde se mostraron muy eficaces atacando diversos objetivos sobre Mongolia y Manchuria.

Fotografía tomada desde las calles de Heilsinki mientras los bombarderos Tupolev SB sobrevuelan la ciudad para arrojar sus bombas.

Con el estallido de la Guerra de Invierno entre la Unión Soviética y Finlandia que se prolongó de 1939 a 1940, tanto la Flota Aérea Roja como Fuerza Aérea Finlandesa contaron entre sus filas con Tupolev SB. Por ejemplo en el caso de los soviéticos, los Tupolev SB llevaron a cabo bombardeos estratégicos en largas distancias y algunos raids sobre la capital de Heilsinki que dejaron cientos de civiles muertos; mientras que en el caso de los finlandeses, sus Tupolev SB fueron reservados a misiones tácticas contra el Ejército Rojo en Carelia. De hecho esta última iniciativa fue mucho más inteligente porque los bombarderos de los fineses provocaron mayores daños militares a sus enemigos sin apenas sufrir bajas propias; todo lo contrario a los soviéticos que sufrieron la pérdida de más de cien Tupolev SB a manos de los cazas o las piezas de artillería antiaérea.

Cuando Alemania invadió la Unión Soviética durante la “Operación Barbarroja”, la Flota Aérea Roja disponía de Tupolev SB en 71 de los 82 regimientos del aire, de los cuales la mayor parte acabaron destruidos en tierra o abatidos a manos de los cazas de la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe), lo que obligó a los escasos bimotores supervivientes a llevar a cabo sus misiones de noche. No obstante y a pesar de este fatal comienzo en la Segunda Guerra Mundial, los Tupolev SB se hicieron muy populares por operar con intensidad en el asedio a Leningrado, en la Batalla de Moscú, en la defensa del puerto de Múrmansk y en las incursiones nocturnas contra Finlandia durante la Guerra de Continuación. Solamente su obsolencia técnica y vulnerabilidad ante los interceptores, hicieron que a finales de 1943 estos bombarderos fueran retirados del servicio por la URSS, aunque Eslovaquia (que formaba parte del Eje), utilizó un Tupolev SB capturado sobre el Frente Oriental hasta que sus tripulantes decidieron desertar a la neutral Turquía.

Bombarderos Tupolev SB de la Fuerza Aérea Finlandesa en espera de atacar la Unión Soviética.

Terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, la Unión Soviética vendió una gran cantidad de Tupolev SB a los países comunistas del Pacto de Varsovia entre los que se incluyeron Bulgaria, Polonia y Checoslovaquia (esta última los rebautizó con el nombre de B-71). Curiosamente la última nación en operar con el Tupolev SB fue España, que después de haber capturado diecinueve ejemplares al término de la Guerra Civil Española, la Fuerza Aérea Nacional los empleó como aparatos de entrenamiento hasta que fueron jubilados en 1950.

 

Bibliografía:

-Francis Crosby, Bombarderos. Guía Ilustrada de la A a la Z, “Tupolev SB”, Tikal (2010), p.140
-http://es.wikipedia.org/wiki/Tupolev_SB