PBY Catalina

Nombre: Consolidated PBY Catalina
Tipo: Hidroavión
Nacionalidad: Estados Unidos
Compañía: Consolidated Aircraft Corporation
Motor: Dos. Motor radial Pratt & Whitney R-1830-92 Tin Wasp de 14 cilindros de 1.200 CV
Dimensiones: Enverdadura= 31′ 7 m. Longitud= 19′ 45 m. Altura= 6′ 15 m
Peso: Cargado= 16.080 kg. Vacío= 9.493 kg
Velocidad: Velocidad máxima= 288 km/h. Trepada inicial= 189 m/min
Alcance: 4.480 km
Techo de servicio: 4.480 m
Armamento: Cuatro ametralladoras de 7′ 62 mm, 1.816 kg de bombas, torpedo y cargas de profundidad
Primer vuelo: 28 de Marzo de 1945
Historia:

Los hidroaviones fueron una de las grandes apuestas de los Aliados Occidentales durante la Segunda Guerra Mundial entre 1939 y 1945. De todos los aparatos fabricados de este tipo, sin duda el más importante que destacó a lo largo de la contienda y también durante para uso civil durante todo el siglo XX, fue el PBY Catalina al servicio de los Estados Unidos.

PBY Catalina sobre las Islas Aleutianas, el único territorio de Estados Unidos ocupado por Japón durante la campaña de Alaska.

Bajo el nombre de XPY-1, la Compañía Consolidated Aircraft Corporation firmó en 1928 un contrato con la Flota Estadounidense (US Navy) para fabricar un hidroavión que supuestamente debía convertirse en el arma aérea versátil de reconocimiento para la Armada. Así fue como en 1933 se presentó el primer prototipo que cautivó a los ingenieros que lo contemplaron, sobretodo tras su primer vuelo el 28 de Marzo de 1935 en Hampton Roads a los mandos de un piloto llamado William Wheatley. A raíz de este éxito, el nuevo hidroavión bautizado como PBY Catalina comenzó su carrera operativa estrenándose durante un viaje de ida y vuelta sin escalas desde San Diego en California hasta el Canal de Panamá durante un trayecto que tardó en recorrer 27 horas y 58 minutos.

El PBY Catalina era un hidroavión de fuselaje romboide y ala alta de pilón en montales laterales que se movía gracias a dos motores radiales Pratt & Whitney R-1830-92 Tin Wasp de 14 cilindros a 1.200 caballos de vapor situados sobre la cabina; al mismo tiempo que tenía la virtud de deslizarse sobre el agua gracias a unos flotadores retráctiles en cada extremo de su envergadura. Como aparato militar que era, disponía de un armamento defensivo repartido en cuatro ametralladoras de 7’62 milímetros situadas en la torreta de proa, en dos burbujas laterales llamadas “gotas de agua” y en el túnel ventral; mientras que simultáneamente contaba con un arsenal ofensivo consistente en una capacidad de bombas de 1.816 kilogramos, un torpedo o una carga de profundidad para cazar submarinos.

Interesante fotografía de dos PBY Catalina de procedencia distinta, el más cercano británico y el más lejano estadounidense.

La Compañía Consolidated Aircraft Corporation construyó un total de 3.305 PBY Catalina que fueron entregados a diversos países del siguiente modo: 2.261 a Estados Unidos, 650 a Gran Bretaña (esta última nación le añadió el nombre de “Catalina”), 620 a Canadá y 24 a la Unión Soviética. La primera versión del hidroavión fue el PBY-1 surgió en 1937 con un motor Pratt & Whitney R-1830-64 a 920 caballos de vapor, que como consecuencia de su lentitud, en seguida fue sustituido por el PBY-2 que incluyó una serie alteraciones en la cola para incrementaron su ritmo a los 1.000 caballos de vapor. Posteriormente surgió el PBY-3, también conocido como GST que desde 1938 fue fabricado bajo licencia en la Unión Soviética con una planta motriz M87 a 950 caballos de vapor. Al cabo de dos años, en 1939, nació el PBY-4 con burbujas de observación más grandes a los lados del fuselaje, un hidroavión al que siguió el PBY-5 con depósitos extra de combustible y el PBY-6 con una cola vertical y una torreta eléctrica. También el Reino Unido se hizo en exclusiva con la versión anfibia XPBY-5A capaz de aterrizar tanto en tierra como en el agua a partir de un tren de aterrizaje retráctil; mientras que Canadá produjo el PBY Canso que llevaba incorporado un radar más potente.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial en 1939, los primeros PBY Catalina entraron en servicio dentro de la Marina Real Británica (Royal Navy), dedicándose a patrullar las aguas desde el Lago Erne en Escocia hasta las costas del norte de Alemania en busca de eventuales navíos enemigos. Curiosamente, una de los primeras victorias de este hidroavión, tuvo lugar el 26 de Mayo de 1941 cuando un PBY Catalina procedente de Castle Archdale en Irlanda del Norte localizó al acorazado alemán Bismarck después de un viaje de 26 horas de vuelo sobre un área marítima de 1.500 kilómetros cuadrados, lo que facilitó una posterior emboscada con navíos de superficie a dicho buque y su posterior hundimiento el 27 de Mayo.

Dos PBY Catalina ardiendo en llamas en Pearl Harbor después de ser destruidos por los japoneses el 7 de Diciembre de 1941 tras el ataque a la estación aeronaval de Kaneohe.

Cuando Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial el 7 de Diciembre de 1941, cinco PBY Catalina fueron destruidos en la Estación Aeronaval de Kaneohe durante el ataque de Japón a Pearl Harbor sobre las Islas Hawaii. Acto seguido y tan sólo unos días después, fue un PBY Catalina el que aterrizó en la Isla de Wake el 20 de Diciembre de 1941 para llevar suministros a los últimos defensores estadounidenses antes de su capitulación ante las tropas del Ejército Imperial Japonés; mientras que el 15 de Enero de 1942, un escuadrón de PBY Catalina australianos bombardearon la Base Naval de Truk en las Islas Carolinas. Incluso durante la Batalla de Midway el 4 de Junio de 1942, uno de los PBY Catalina de reconocimiento interceptó al grueso de la Marina Imperial Japonesa al mando del almirante Chuichi Nagumo con los cuatro portaaviones Hiryu, Soryu, Kaga y Akagi que casualmente resultarían hundidos durante el enfrentamiento.

Todos los escenarios y latitudes de la Segunda Guerra Mundial contaron con la presencia de PBY Catalina, ya fuese en Europa, el Norte de África o el Océano Pacífico. Por ejemplo en el Mar Mediterráneo, estos hidroaviones dieron caza a los submarinos de la Italia Fascista y atacaron a diversos buques de la Francia de Vichy durante la “Operación Torch” sobre Marruecos y Argelia. También en el Océano Índico, los PBY Catalina protegieron las costas de Madagascar y las Islas Seychelles; mientras que en Alaska acosaron a los soldados japoneses durante la campaña de las Islas Aleutianas. Otros países que igualmente emplearon estos hidroaviones de forma activa fueron Canadá durante la defensa de la Isla de Ceilán, la Unión Soviética en la escolta de convoyes a través del Océano Glacial Ártico con ruta hacia Múrmansk, la Francia Libre para realizar vuelos sobre las costas de Provenza, Australia para efectuar reconocimientos en Nueva Guinea, Nueva Zelanda para vigilar las Islas Salomón y Sudáfrica para patrullar el Cabo de Buena Esperanza.

Operación de rescate de un PBY Catalina norteamericano sobre el mar.

La caza de submarinos del Eje constituyó una de las principales funciones que mejor desempeñaron los PBY Catalina a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. Solamente en el Océano Atlántico, los PBY Catalina anglo-estadounidenses hundieron a cuarenta submarinos alemanes (uno de estos echado a pique por un hidroavión que había adquirido Brasil). Respecto al Océano Pacífico, también los PBY Catalina atacaron y destruyeron un total de 112.700 toneladas de suministros contabilizando los mercantes nipones hundidos, así como haber provocado daños menores a otros diez navíos.

Oficialmente la última misión del PBY Catalina durante la Batalla del Atlántico fue el hundimiento del submarino alemán U-320 la noche del 7 al 8 de Mayo de 1945, justo unas horas antes de anunciarse la capitulación del Tercer Reich. Aproximadamente tres meses más tarde, en las fases finales de la Guerra del Pacífico, un hidroavión PBY Catalina rescató a 56 supervivientes del crucero estadounidense USS Indianapolis en el Mar de Filipinas (hundido por un submarino japonés después de haber depositado la bomba atómica “Little Boy” en la Isla de Tinian).

Hidroavión PBY Catalina australiano amerizando en el agua junto a un convoy.

Terminada la Segunda Guerra Mundial en Septiembre de 1945, la mayoría de hidroaviones PBY Catalina fueron destinados al uso civil, a funciones públicas como la extinción de incendios o espectáculos como exhibiciones aéreas. Incluso países como China y Chile contrataron algunos PBY Catalina como aparato de aerolíneas alrededor del mundo. De hecho fue un PBY Catalina comprado por Suecia, el hidroavión que estuvo a punto de causar una escalada bélica en plena Guerra Fría tras ser derribado por equivocación a manos de unos cazas de la Fuerza Aérea Roja de la Unión Soviética. No obstante su carrera no acabó ahí, pues también en el siglo XXI, los PBY Catalina continuaron operativos en algunas naciones, lo que sin duda convirtió a este hidroavión en el más longevo de la Historia Aeronáutica.

 

Bibliografía:

-Francis Crosby, Bombarderos. Guía Ilustrada de la A a la Z, “Consolidated PBY-5A Catalina”, Tikal (2010), p.68-69
-Germán Arévalo, Consolidated PBY Catalina, WW2GP Magazine Nº7 (2015), p.13-14
-http://en.wikipedia.org/wiki/Consolidated_PBY_Catalina