Lancaster

 

Nombre: Avro Lancaster
Tipo: Bombardero
Nacionalidad: Gran Bretaña
Compañía: Avro
Motor: Cuatro motores Rolls Royce Merlin XX de 24 cilindros en V a 1.640 CV
Dimensiones: Envergadura= 31′ 09 m. Longitud= 21′ 18m. Altura= 6′ 25 m
Peso: Cargado= 30.845 kg. Vacío= 16.730 kg
Velocidad: Velocidad máxima= 442 km/h. Trepada inicial= 76 m/ min
Alcance: 4.072 km
Techo de servicio: 5.790 m
Armamento: Nueve ametralladoras Browning de 7′ 7 mm y 48 bombas de 200 kg
Primer vuelo: 9 de Enero de 1941
Historia:

Desde la segunda mitad de 1940 Gran Bretaña necesitaba urgentemente un bombardero nocturno para poder devolver el golpe a su enemigo alemán que arrasaba casi a diario las ciudades británicas durante la Batalla de Inglaterra. Primeramente los ingleses probaron la experiencia con un bombardero llamado Avro Manchester, pero sus malos resultados hicieron que fuese retirado del servicio. Entonces el ingeniero Roy Chadwick de la compañía Avro, tuvo la idea de construir un bombardero con unas enormes alas jamás diseñadas antes y encajarlas cuatro potentes motores Rolls Royce Merlin XX con hélices tripala, dos en cada ala. El plan dió resultado y el aparato voló con excelentes resultados el 9 de Enero de 1941. Nacía el Avro Lancaster.

Formación de tres Lancaster marchando al atardecer a bombardear Europa.

A partir de 1941 la compañía Avro recogió a todos sus antiguos aparatos Avro Manchester y empezó a remoderarlos. Desde estos viejos bombarderos se hicieron enormes y robustos aviones de más de 21 metros de longitud bajo la denominación experimental Avro Lancaster BI. Con espacio para 7 tripuantes, a la cabina delantera en la parte superior se le incluyeron los asientos para el piloto, ingeniero y el radio; bajo la cabina en la parte frontal se fabricó una resistente cúpula para el ametrallador o piloto bombardero con una ametralladora doble de 7′ 7 milímetros; en la parte trasera se añadió una ametralladora cuádruple del mismo calibre; mientras que en la parte superior del fuselaje, entre las alas, se encajó una torreta giratoria hidraúlica con más ametralladoras. Pesaba más de 30.000 kilogramos, por eso se le proporcionaron unos modernos trenes de aterrizaje con marinete de retracción y patas oleoneumáticas para realizar aterrizajes de mucho peso sobre las pistas. Otras de las novedades del Lancaster fue su moderna combinación de luces de navegación y formación para el combate nocturno, gozando además de un proyector de haz de luz en la popa ventral para iluminar objetivos a baja altura. Su gama de colores también era innovadora, pues normalmente los Lancaster se distinguían por ser marrones oscuros o negros para mimetizarse con la noche. La caracteística principal del avión era su capacidad para albergar hasta 48 bombas de 200 kilogramos alojadas en un gran almacén de la panza ventral del bombardero.

Concluyendo el año 1941, se probaron bombardeos en campos de pruebas con un positivo resultado para el Lancaster, decidiéndose entonces su utilización sobre las ciudades alemanas e italianas, así como el desarrollo de proyectos experimentales. La primera versión del Lancaster fue la producida a partir del antiguo aparato retirado Avro Manchester llamado Lancaster BI. La siguiente versión fue el Lancaster BII con mejoras en los motores aunque no muy destacables. El Lancaster BIII Special fue una de las versiones más famosas debido a que el aparato estaba preparado para llevar minas que rebotaran en al agua a 500 revoluciones por minuto para destruir presas, de hecho a este nuevo modelo se le suprimió la torreta giratoria superior y se añadieron dos focos en la parta ventral con la intención de que cuando los haces de luz cruzados se juntaran en el agua se soltase la mina. Más tarde el Lancaster BIII albergaría bombas sísmicas Tallboy de 5.450 kilogramos y Gran Slam de 10.000 kilogramos. La última versión más destacable fue el Lancaster BX que fabricó Canadá, usándose para el bombardeo, patrullas navales e incluso en aviación civil.

A finales de 1942 los Lancaster comenzaron a operar sobre Alemania, aunque en un principio los bombardeos salieron mal debido a que debían volar por la noche sin escolta siendo además un escaso número. El mariscal del aire británico Arthur Tedder ordenó entonces que las formaciones de Lancaster fueran mínimo de 1.000 aviones con unas cargas de bombas lo suficientemente amplias. El primer éxito del Lancaster víno en la primavera de 1943, cuando 1.000 aparatos bombardearon la ciudad de Colonia arrasando 240 hectarias de la metrópolis. Tras el bombardeo de Colonia vendrían otros ataques de Lancaster sobre las ciudades alemanas por la noche, el objetivo era reducir la moral alemana e incapicitar su industria bélica. Otro triunfo importante del robusto avión fue el bombardeo de Hamburgo efectuado el 24 de Mayo por más de 1.000 Lancaster que lanzaron sobre la ciudad cientos de miles de bombas de demolición, fragmentación y fósforo, dejando más de 30.000 muertos. Días después, el 25 de Julio, 354 Lancaster apoyados por otros aviones repitieron la operación sobre Hamburgo; el 27 de nuevo bombarderon unos 700 aparatos atacaron la ciudad y por último el 2 de Agosto unos cuantos cientos de bombarderos la remataron, siendo el resultado final de 40.000 personas muertas.

Escuadrón de Lancaster pasando por encima de una barca pesquera sobre el Canal de la Mancha.

Uno de los éxitos más famosos del Lancaster fue el de la voladura de las presas alemanas de Möhne y Eder en la cuenca del Ruhr la noche del 23 de Mayo de 1943, cuando 19 aviones que sobrevolaban los lagos lanzaron minas rebotantes en el agua que chocaron contra el dique y lo destruyeron, saliendo toda el agua y provocando un desastre; tal acción costó la pérdida de 8 Lancaster y 1.500 personas murieron arroyadas por el agua, entre estas prisioneros aliados encerrados en campos de concentración. Otra de sus más hazañas fue el hundimiento del acorazado alemán Tirpitz con bombas sísmicas Tallboy de 5.450 kilogramos, al que provocaron 4.000 muertos a cambio de sólo un Lancaster abatido. Los Lancaster durante la guerra volarían tres presas más de este modo.

Durante 1943, 1944 y 1945 las ciudades alemanas de Brunswick, Dusseldorf, Munich, Nuremberg, Frankfurt e incluso Berlín, entre otras, fueron torturadas por los Lancaster. Milán, Turín y algunas ciudades del norte de Italia también fueron bombardeadas por estos aviones, así como decenas de áreas urbanas en Francia, Bélgica y Holanda, incluso la base secreta de misiles de Peenemünde. La actuación más fuerte del Lancaster fue el macabro bombardeo de Dresde en la noche del 13 al 14 de Febrero de 1945 que llevaron a cabo más de 500 aviones junto a otros centeneras de aparatos norteamericanos, reduciendo la urbe a escombros y matando a 300.000 personas. Las últimas misiones de la Segunda Guerra Mundial que efectuaron los Lancaster fue bombardear Berlín, incluyendo el perímetro del búnker de Adolf Hitler, aunque no sufrió daños. Hubo una escasa participación del Lancaster en el Frente del Pacífico al dedicarse a bombardear Japón desde la isla nipona de Okinawa. Al terminar la Segunda Guerra Mundial habían sido lanzados 600 millones de kilogramos de bombas por los 7.337 Avro Lancaster construidos, de los cuales 3.836 fueron destruidos por el enemigo, es decir, más de un 50% del total, siendo uno de los aviones con más bajas del conflicto.

Ataque nocturno de los Lancaster con minas rebotantes a las presas de Möhne y Eder.

A lo largo de la Segunda Guerra Mundial el Lancaster había servido en las fuerzas aéreas de Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Después del conflicto varios Lancaster fueron vendidos a Polonia, Egipto, Suecia y Argentina. Otros conflictos en los que participaron los Lancaster fue en los bombardeos británicos a las selvas de África en plena revolución colonial, así como la guerra del Canal de Suez. Finalmente en 1963 el Avro Lancaster fue retirado del servicio activo por la aviación civil de Canadá.

El Lancaster se convirtió en el mejor bombardero de Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial, sembró Alemania de fuego y bajo sus bombas murieron cientos de miles de personas. Según muchos el Lancaster se convirtió en símbolo del genocidio alado, aunque pagando el precio de ser uno de los aviones más derribados del conflicto.

 

Bibliografía:

Marcel Socías, El Lancaster, Revista Historua y Vida Nº462 (2008), p.12-13

Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. “Avro Lancaster”, S.A.R.P.E. (1978), p.2.068-2.069
http://en.wikipedia.org/wiki/Avro_Lancaster