Helldriver

Nombre: Helldriver
Tipo: Bombardero en picado / Torpedero
Nacionalidad: Estados Unidos
Compañía: Curtiss-Wright
Motor: Uno. Motor radial Wright R-2600-20 Cyclone a 1.900 CV
Dimensiones: Enverdadura= 15′ 16 m. Longitud= 11′ 17 m. Altura= 4′ 1 m
Peso: Cargado= 7.543 kg. Vacío= 4.778 kg
Velocidad: Velocidad máxima= 434 km/h. Trepada inicial= 549 m/min
Alcance: 1.987 km
Techo de servicio: 8.875 m
Armamento: Dos cañones de 20 mm, dos ametralladoras de 7′ 62 mm, bombas de 454 kg, un torpedo y cohetes HVAR
Primer vuelo: 18 de Diciembre de 1940
Historia:

A inicios de 1940 a Estados Unidos le urgió la necesidad de contar con un bombardero en picado entre sus filas ante la existencia del Stuka alemán que tantos buenos resultados había dado en Europa. Así fue como la compañía Vought comenzó el diseño del Douglas SBD Dauntles y la Curtiss-Wright la producción de un avión similar al que transformó simultáneamente en torpedero y avión de reconocimiento bajo la forma del Helldriver.

Fotografía a color de un Helldriver a principios de 1945 procedente del portaaviones USS Hancock.

Con un aspecto único en la Flota Estadounidense (US Navy), el Helldriver llamó la atención por ser un avión de ala media incrustada en un extenso fuselaje con una larga cabina acristalada para piloto y copiloto en la parte trasera. Aunque sus características hacían difícil el vuelo a baja velocidad, los Helldriver podían recorrer grandes distancias en el amplio Océano Pacífico gracias su velocidad de 434 kilómetros por hora que le favorecía su motor radial Wright R-2600-20 Cyclone a 1.900 caballos de vapor. También su armamento ofrecía al Helldriver una cadencia de fuego privilegiada al disponer de dos cañones de 20 milímetros en las alas, dos ametralladoras de 7’62 milímetros en la cabina trasera del copiloto, cohetes HVAR y una bodega de bombas capaz de albergar dos bombas de 454 kilogramos (y dos más en las alas) y un torpedo Mark 13-2.

Fueron construidos un total de 7.140 Helldrivers que tuvieron infinidad de versiones a manos de su inventor Otto Koppen. Empezando por el primer prototipo Helldriver XSB2C-1 el 18 de Junio de 1940, siguieron las 200 unidades del Helldriver SB2C-1 con un cañón trasero en la cabina del copiloto, las 778 del Helldriver SB2C-1C con flaps hidráulicos y las 287 del Helldriver SB2C-2 en forma de hidroavión. Las versiones más construidas fueron los 2.045 aparatos del Helldriver SB2C-4 que transportaba 5 cohetes de 127 milímetros, los 1.112 Helldriver SB2C-3 con cuatro propelentes añadidos y los 970 del Helldriver SB2C-5 con un radar ASB y una capacidad extra de combustible. También el Ejército Estadounidense (US Army) disfrutó para su uso particular con 900 unidades del Helldriver A-25A “Shrike” y el Cuerpo de Marines (US Marine Corps) con otras 410 del Helldriver SB2C-1A. Canadá al mismo tiempo fabricó sus dos propias versiones bajo licencia de la empresa aeronáutica Canadian Car & Foundry a las que bautizó con el nombre de Helldriver SBW y Helldriver SBF, de las cuales se construyeron 1.106 unidades. En mucha menor medida Gran Bretaña adquirió 28 aparatos de este tipo a los que denominó Helldriver I.

Helldrivers en formación sobre el Océano Pacífico.

Oficialmente el bautismo de fuego del Helldriver tuvo lugar el 11 de Noviembre de 1943 cuando un grupo de estos aviones bombardeó las instalaciones japonesas del puerto de Rabaul en Nueva Guinea. A partir de entonces Nueva Bretaña, Boungainville, las Islas Salomón, Nueva Guinea, las Islas Gilbert, las Islas Marshall y las Islas Marianas fueron el área de operaciones de los Helldriver. Durante la Batalla del Mar de Filipinas los Helldrivers cosecharon importantes éxitos en el ataque a los barcos japoneses, aunque en el camino de vuelta hacia sus portaaviones muchos se quedaron sin combustible por culpa de una mala racionalización y 45 de estos aviones tuvieron que amerizar sobre el mar por la noche, perdiéndose en el incidente todos los aparatos y numerosos miembros de la tripulación.

Al empezar la Batalla del Golfo de Leyte, los Helldrivers tuvieron un papel muy importante en el hundimiento del superacorazado japonés Musashi el 24 de Octubre de 1944 al acertarle con algunas de sus bombas en el Mar de Sibuyán. Medio año después, el 7 de Abril de 1945 durante la Batalla de Okinawa, varios centenares de Helldrivers contribuyeron a dañar y hundir al otro gran superacorazado Yamato con el impacto de numerosos torpedos bajo la línea de flotación que terminaron por enviarle al fondo del océano. Tras aquellas dos impresionantes victorias los Helldrivers se dedicaron a volar desde las Islas Ryûkyû hacia las costas de Japón, en donde se dedicaron a destruir barcos inmóviles sobre los puertos, instalaciones militares y aeródromos de aviones enemigos hasta la rendición japonesa en Septiembre de 1945.

Pintura de un Helldriver atacando a un crucero japonés.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial los Helldrivers continuaron prestando servicio en las fuerzas armadas de Estados Unidos hasta 1948, fecha que coincidió con la entrada del más moderno Douglas Skyraider. Pero otros muchos países compraron Helldrivers para utilizarlos en sus propios conflictos bélicos. Por ejemplo Grecia empleó 42 Helldrivers durante la Guerra Civil Griega de 1949 contra los comunistas en el Epiro; mientras que Francia utilizó otros 110 Helldrivers durante la Guerra de Indochina de 1943 a 1953 contra los guerrilleros nordvietnamitas del Vietcong, participando algunos de estos aparatos en la famosa Batalla de Dien Bien Phu. En menor medida Italia, Portugal, Australia y Thailandia contaron con este avión entre sus filas, siendo el último en prestar servicio un Helldriver italiano que jubilaron en 1959.

 

Bibliografía:

-Francis Crosby, Bombarderos. Guía Ilustrada de la A a la Z, “Curtiss SB2C Helldriver”, Tikal, (2010), p.72
-http://en.wikipedia.org/wiki/Curtiss_SB2C_Helldiver