Heinkel He 111

Nombre: Heinkel He 111
Tipo: Bombardero
Nacionalidad: Alemania
Compañía: Ernst Heinkel Ag
Motor: Dos. Junkers Jumo 211F-2 de 12 cilindros a 1.350 CV
Dimensiones: Envergadura= 22′ 60 m. Longitud= 16′ 40 m. Altura= 4 m
Peso: Cargado= 14.000 kg. Vacío= 7.720 kg
Velocidad: Velocidad máxima= 415 km/h. Trepada inicial= 150 m/min
Alcance: 1.200 km
Techo de servicio: 7.800 m
Armamento: Un cañón MG FF de 20 mm, tres ametralladoras MG Rheinmetall de 7’92 mm y 5 bombas de 250 kg o 2 torpedos
Primer vuelo: 24 de Febrero de 1935
Historia:

El Heinkel 111 fue el bombardero medio del Tercer Reich más efectivo tanto de la Guerra Civil Española como de la Segunda Guerra Mundial. Este bimotor conocido por su morro acristalado y famoso entre los pilotos por su vulnerabilidad frente a los cazas enemigos, llegó a tener una enorme capacidad destructora de objetivos en tierra que sin duda le hizo ganar un importante hueco dentro de la Historia de la Aviación.

Bombarderos Heinkel He 111 en formación.

Inicialmente la idea de crear el Heinkel He 111 vino de una aerolínea civil, la Compañía Lufthansa, con la finalidad de llevar a cabo vuelos comerciales. No lo vieron así los jefes de la Compañía Ernst Heinkel AG, concretamente los hermanos Siegfried Günter y Walter Günter, que tras realizar su primer vuelo de pruebas con éxito el 24 de Febrero de 1935, comprendieron que el prototipo no debía ser un avión de pasajeros, algo que llevó a la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) con el mariscal Hermann Goering a la cabeza, a tomar la decisión de adoptarlo como un bombardero medio.

El bombardero Heinkel He 111 era un avión de grandes dimensiones que se caracterizaba por sus alas, aletas y cola en forma de estructura elíptica, así como por un morro totalmente acristalado en cúpula, donde se situaban los pilotos en la parte superior de la cabina y el ametrallador tumbado en la zona inferior. Se movía por una plana motriz de dos motores carenados Junkers Jumo 211F-2 de 12 cilindros a 1.350 caballos de vapor que tenían unas entradas de aire en el frontal y eran accionados por una hélice tripala VDM; mientras que su armamento defensivo consistía en tres ametralladoras Rheintmetall MG de 7’92 milímetros (situadas en el morro, la popa y la sección ventral) y un cañón MG FF de 20 milímetros (sobre el fuselaje bajo una cúpula abierta acristalada), más una capacidad ofensiva que podía variar entre cinco bombas de 250 kilogramos, dos torpedos, cohetes Henschel Hs 293 o incluso un misil V-1.

Grupo de Heinkel He 111 sobre el Mar Mediterráneo, uno de estos con colores tropicales africanos. Arte digital.

La Compañía Ernst Heinkel AG construyó un total de 7.300 unidades de Heinkel He 111. De todos estos aparatos, el primer prototipo fue el Heinkel He 111V1 con dos motores BMW VI, seguido por el Heinkel He 111B-1 y Heinkel He111B-2 con otras dos plantas motrices Daimler-Benz DB 600C que salieron de la Fábrica de Oranienburg para ser enviados a España en 1936. Al año siguiente, en 1937, surgió el Heinkel He 111D con nuevas alas de borde recto y luego el Heinkel He 111P-1 de similares características que su antecesor. Acto seguido, nació la serie Heinkel He 111H usado como remolcador, la subvariante Heinkel He 111H-6 equipado con dos torpedos para el bombardeo naval, el Heinkel He 111H-11 con cinco bombas de 250 kilogramos, el Heinkel He 111H-22 con un misil V-1 bajo la panza que disparaba desde las costas de los Países Bajos hacia Londres, o el Heinkel He 111Z Zwilling empleado como un excelente remolcador de blancos aéreos y aparato experimental.

Originariamente los Heinkel He 111 fueron utilizados en vuelos civiles o comerciales durante los tiempos de paz del Tercer Reich, aunque también algunos de estos aparatos efectuaron misiones secretas de reconocimiento fotográfico sobre Gran Bretaña, Francia y la Unión Soviética. Su bautismo de fuego no tendría lugar hasta la Guerra Civil Española en 1937, cuando numerosos Heinkel He 111 que formaban parte de la Legión Cóndor que apoyaba a la España Nacional, lanzaron bombardeos tácticos en la Batalla de Brunete, la Batalla de Teruel y en la Batalla del Río Ebro, así como una serie de raids aéreos contra diversas ciudades de la España Republicana entre las que se encontraban Madrid, Guernica, Barcelona, Valencia y Menorca. Simultáneamente a lo que ocurría en la Península Ibérica, Alemania vendió algunos Heinkel He 111 a la China del Kuomintang dentro del contexto de la Segunda Guerra Sino-Japonesa contra Japón, que fueron utilizados por la Fuerza Aérea China para bombardear posiciones del Ejército Imperial Japonés durante la Batalla de Shangai de 1937 y la Batalla de Wuhan de 1938.

Panorámica superior de la ciudad de Londres siendo bombardeada por un Heinkel He 111 durante la Batalla de Inglaterra. Abajo puede verse la cuenca industrial del Río Támesis.

Cuando se inició la Segunda Guerra Mundial en 1939 con la invasión de Alemania a Polonia, los Heinkel He 111 se distinguieron acosando las líneas del Ejército Polaco y causando devastación en la capital de Varsovia, donde destruyeron numerosas infraestructuras, estaciones y ferrocarriles. De igual forma volvieron a batirse en la campaña de Noruega bombardeando objetivos lejanos en los fiordos de Escandinavia, además de participar activamente en la invasión de Europa Occidental sobre Holanda, Bélgica y Francia, siendo especialmente decisivos en el bombardeo de Rotterdam que generó más de 800 víctimas mortales y en la evacuación del Cuerpo Expedicionario Británico de Dunkerque que acabó con el hundimiento de algunas embarcaciones durante su huida a Inglaterra.

Al comenzar la Batalla de Inglaterra en el verano de 1940, los Heinkel He 111 fueron responsables de hundir tanto con sus torpedos como con sus bombas a decenas de barcos que atravesaban las líneas de aprovisionamiento hacia el Reino Unido sobre el Canal de la Mancha. Acto seguido, continuaron ampliando su radio acción mediante bombarderos sobre los aeródromos enemigos e incluso contra las industrias bélicas británicas del Río Támesis, sufriendo elevadas bajas a manos de los cazas Spitfire y Hurricane de la Fuerza Aérea Real Británica (Royal Air Force o RAF) debido a que los cazas alemanes Messerschmitt Me 109 carecían de escasa autonomía para proporcionarles escolta durante todo el trayecto de ida y vuelta. A raíz de estas pérdidas, los Heinkel He 111 se centraron exclusivamente en el bombardeo nocturno de la capital de Londres, un episodio conocido como el “Blitz”, que posteriormente acabó en el bombardeo de otras ciudades de las Islas Británicas que en muchos casos fueron reducidas a escombros con miles de civiles muertos como por ejemplo ocurrió en Plymouth, Portsmouth, Southampton, Dover, Manchester, Liverpool, Coventry o Belfast.

Auxiliares de tierra del Afrika Korps cargan bombas en la bodega de un Heinkel He 111.

Con la extensión de la Segunda Guerra Mundial a otros escenarios bélicos, los Heinkel He 111 tuvieron un papel táctico fundamental durante las ofensivas del Tercer Reich en Grecia, Yugoslavia, Creta o el Norte África, además de contribuir a destruir la capital de La Valetta en la Isla de Malta, a generar daños graves en el puerto de Tobruk sobre Libia, a apoyar desde el aire la revuelta árabe en Irak dentro del contexto de la Guerra Anglo-Irakí y ayudar a la Francia de Vichy durante la intervención de los Aliados en Siria y Líbano. También al comenzar la invasión de la Unión Soviética durante la “Operación Barbarroja”, los Heinkel He 111 causaron graves problemas al Ejército Rojo en Ucrania, Bielorrúsia y los Países Bálticos, y provocaron gran devastación en ciudades como Moscú, Leningrado, Minsk, Kíev, Kharkov, Sevastopol y Voronezh. Precisamente en este último teatro, otras naciones del Eje como Rumanía, Hungría y Eslovaquia volaron con Heinkel He 111 entre sus filas para bombardear a las tropas soviéticas; mientras que Bulgaria también empleó unos pocos de estos bimotores contra la guerrilla comunista yugoslava y griega en los Balcanes.

A partir de mediados de 1942, la suerte de los Heinkel He 111 cambió durante la Batalla de Stalingrado porque tras destruir esta última ciudad y convertirla en escombros, la entrada en escena del caza soviético Yak-3 y la cada vez mayor pérdida del control del aire por parte de la Luftwaffe, hicieron que las bajas de este bimotor se multiplicaran a cifras alarmantes, especialmente después de la Batalla de Kursk en Rusia y la retirada de Túnez en el Norte de África. También la llegada de las tropas de Estados Unidos a Europa con los nuevos cazas P-51 Mustang y P-47 Thunderbolt desequilibraron la balanza en contra de los Heinkel He 111 tras encajar graves pérdidas durante las campañas de Sicilia e Italia en 1943, o Normandía y Francia en 1944. De hecho como el enemigo dominaba completamente el cielo, después de la Batalla de las Ardenas en 1945, los Heinkel He 111 solamente fueron relegados a misiones de transporte o enlace, aunque en ocasiones albergaron un misil V-1 bajo la panza (fue el primer avión de la Historia con función balística continental) que desprendían a la altura de los Países Bajos y lo activaban en dirección a Inglaterra hasta que explosionaba en el mismo corazón de Londres.

Tres Heinkel He 111 volando en formación sobre la Unión Soviética. Año 1943.

Terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, los Heinkel He 111 continuaron prestando servicio en los países del bando de los Aliados como la China del Kuomintang que los utilizó durante la Guerra Civil China para bombardear objetivos del Partido Comunista Chino; mientras que Estados Unidos, Gran Bretaña, la Unión Soviética, Turquía y Checoslovaquia adquirieron algunos aparatos para someterlos a evaluaciones técnicas. Sin embargo fue España la nación que con 236 unidades de Heinkel He 111 más se benefició de este bombardero, al que empleó durante la Guerra de Sidi Ifni de 1957 a 1958 contra Marruecos lanzando incursiones aéreas contra los rebeldes musulmanes en el Desierto del Sáhara, antes de que la Fuerza Aérea Española lo retirase en 1973.

El papel del Heinkel He 111 fue uno de los más activos en la mitad de siglo XX. Artífice de grandes bombardeos tácticos durante la Segunda Guerra Mundial y otros conflictos como la Guerra Civil Española, la Segunda Guerra Sino-Japonesa, la Guerra Civil China o la Guerra de Sidi Ifni, este bimotor fue sin duda uno de los mejores bombarderos medios de la Historia de la Aviación.

 

Bibliografía:

-Tony Wood, El Tercer Reich, Luftwaffe. “Heinkel He 111”, Optima, p. 180-184
-Francis Crosby, Bombarderos. Guía Ilustrada de la A a la Z, “Heinkel He 111”, Tikal (2010), p.108-109