A-26 Invader

Nombre: Douglas A-26 Invader
Tipo: Caza-bombardero
Nacionalidad: Estados Unidos
Compañía: Douglas
Motor: Uno. Motor radial Pratt & Whitney R-2800 de 18 cilindros a 2.000 CV
Dimensiones: Enverdadura= 21′ 34 m. Longitud= 15′ 42 m. Altura= 5′ 6 m
Peso: Cargado= 15.890 kg. Vacío= 10.373 kg
Velocidad: Velocidad máxima= 571 km/h. Trepada inicial= 610 m/min
Alcance: 2.253 km
Techo de servicio: 6.740 m
Armamento: Diez ametralladoras de 12’7 mm y 1.890 kg de bombas
Primer vuelo: 10 de Julio de 1942
Historia:

El A-26 Invader fue uno los aviones más formidables creados por Estados Unidos durante el siglo XX. Estrenado durante la Segunda Guerra Mundial en Europa y el Océano Pacífico, su operatividad se prolongó a la Guerra de Indochina, la Guerra de Corea y finalmente a la Guerra de Vietnam, lo que convirtió a este aparato de uso nocturno en uno de los más longevos de Norteamérica.

Douglas A-26 Invader.

Antes de producirse la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, las autoridades de Washington se interesaron en 1940 por la construcción de un avión con triple función entre caza nocturno, bombardero y ataque aire-superficie, algo a lo que hasta en ese momento ninguna empresa aeronáutica se había encargado. No obstante y a pesar de la dificultad, la Compañía Douglas aceptó el reto contratando un equipo conformado por los tres ingenieros Edward Heinemann, Robert Donovan y Red Smith, quienes tras presentar el prototipo XA-26 que superó su primer vuelo con éxito el 10 de Julio de 1942, fue aceptado por la Fuerza Aérea Estadounidense (USAF) para su producción en serie bajo el nombre de A-26 Invader. Así fue como surgió un bombardero de ala media, morro opaco y bimotor que se movía mediante una planta motriz a la altura de la cabina con dos motores de pistones radiales Pratt & Whitney R-2800 de 18 cilindros a 2.000 caballos de vapor; y que se defendía con un armamento (que era el mayor de todos los aviones estadounidenses) compuesto de diez ametralladoras de 12’7 milímetros (seis erizadas en el morro y cuatro dúplex en las torretas ventral y dorsal) y una capacidad de 1.890 kilogramos de bombas.

La Compañía Douglas construyó hasta un total de 2.452 ejemplares del A-26 Invader, de los cuales únicamente sólo dos versiones nacieron en la Segunda Guerra Mundial, siendo el A-26B armado con cohetes y el A-26C con el morro acristalado. Se tendría que esperar posteriormente a la Guerra Fría para que surgieran el A-26JD-1 pensado para remolcar objetivos, el A-26 RB equipado con cámaras fotográficas para el reconocimiento diurno, el A-26 RB26-L con cámaras para el reconocimiento nocturno, el A-26K adaptado para misiones de contrainsurgencia y el A-26Z con tanques de combustible extra en las alas; aunque también Francia adquirió su propia variante artillada con cohetes tierra-aire del modelo SNEB a la que denominó A-26N.

A-26 Invader soltando su carga de bombas sobre Alemania.

Hasta finales de 1944 los cazabombarderos A-26 Invader no tuvieron ocasión de entrar en la Segunda Guerra Mundial formando parte tanto de las fuerzas aéreas de Estados Unidos como de las de Gran Bretaña. Su bautismo de fuego tuvo lugar mediante una serie de incursiones sobre las columnas del Ejército Alemán durante la Batalla de las Ardenas, antes de despejar el camino en 1945 a las tropas del Ejército Estadounidense que se abrieron pasó desde Ruhr hasta el Río Elba en pleno corazón de Alemania. Simultáneamente en la Guerra del Pacífico, los A-26 Invader bombardearon objetivos del Imperio Japonés en el Sudeste Asiático y sobretodo contra el sector de Manokwari en Nueva Guinea; mientras que en Italia proporcionaron apoyo táctico a los Aliados durante la ofensiva del Río Po que culminó en la conquista de Milán y en la derrota de la República de Saló.

Cuando estalló la Guerra de Corea entre 1950 y 1953, la Fuerza Aérea Estadounidense envió al Lejano Oriente a varios escuadrones de A-26 Invader que contribuyeron a liberar Corea del Sur desde Pusan hasta Seúl. A partir de entonces, estos bimotores con base en Japón cosecharon importantes éxitos como arrasar el Aeropuerto de Pyongyang en Corea del Norte y bombardear objetivos muy lejanos en el Río Yalu e incluso en la República Popular de China después de que el Ejército Chino desencadenase la ofensiva hacia el Paralelo 38º. Curiosamente y entre los récords alcanzados por los A-26 Invader durante este conflicto estuvieron 15.000 salidas operativas en las que destruyeron 38.500 vehículos, 406 locomotoras y 3.700 vagones (a costa de perder la vida 85 de sus pilotos).

Un A-26 Invader de la IX Fuerza Aérea en Europa durante la Segunda Guerra Mundial.

La Guerra de Indochina de 1950 a 1954 fue el otro gran conflicto en donde los A-26 Invader al servicio de Francia se distinguieron en la lucha contra los guerrilleros del Vietminh, teniendo la ocasión de participar en los bombarderos contra las tropas vietnamitas que sitiaban el aeródromo defendido por paracaidistas y voluntarios de la Legión Extranjera Francesa durante la épica Batalla de Dien Ben Phu. También una década más tarde, en 1961, un gran número de A-26 Invader pilotados por exiliados cubanos tomaron parte en la invasión de Bahía Cochinos de 1961 que pretendió de forma fallida derrocar al régimen comunista del Comandante Fidel Castro en Cuba.

Portugal dispuso de varios A-26 Invader en Angola para bombardear a los rebeldes dentro del contexto de la Guerra Civil Angoleña; mientras que Biafra compró dos de estos aparatos con los que lanzó incursiones durante la Guerra Civil de Nigeria. De igual manera hubo otros usuarios del A-26 Invader que jamás lo estrenaron en combate durante la Guerra Fría, aunque sí lo utilizaron ampliamente en otras tareas como vuelos civiles, transporte de ejecutivos, fumigación de cosechas o extinción de incendios, entre los que se encontraban Canadá, Turquía, Arabia Saudí, Noruega, Brasil, Colombia, Chile, Perú, Honduras, Guatemala, Nicaragua, El Salvador, la República Dominicana y la República Democrática del Congo.

Lanzamiento de cohetes por parte de un A-26 Invader contra las tropas del Ejército Norcoreano en la ciudad de Iri durante la Guerra de Corea. Año 1950.

Con el inicio de la Guerra de Vietnam entre 1968 y 1972, los A-26 Invader fueron estacionados secretamente en Thailandia (para despistar a la legalidad las autoridades thailandesas obligaron a los estadounidenses a modificarles el nombre por el de B-26K). Gracias a esta identificación codificada, muchos A-26 Invader fueron vendidos a Vietnam del Sur para bombardear a Vietnam del Norte, aunque varios de estos bimotores que tenían pintada la bandera survietnamita en alas y el fuselaje, fueron pilotados por aviadores norteamericanos. A pesar de que el papel del A-26 Invader fue generalmente positivo en la lucha contra el Ejército Norvietnamita, uno de los aparatos sufrió un accidente aéreo cuando explosionó en pleno vuelo, lo obligó a realizar una serie de actualizaciones técnicas de las que se encargó la Compañía On Mar Engineering. Una vez se hubieron resuelto los problemas mecánicos, los A-26 Invader se distinguieron arrojando toneladas de bombas contra la guerrilla del Vietcong tanto en Vietnam del Sur como el Delta del Río Mekong hasta la retirada del Ejército Estadounidense en 1972.

Indonesia fue una de las naciones que junto con Estados Unidos más operó con los cazabombarderos A-26 Invader. Aunque inicialmente los doce primeros fueron vendidos a la guerrilla que luchaba desde bases en la selva contra las políticas del Presidente Ahmed Sukarno, una vez se produjo el derrocamiento de este último en favor del Presidente Muhammad Suharto, un buen puñado de A-26 Invader pasaron a integrar las filas de la Fuerza Aérea Indonesia. De hecho cuando tuvo lugar la invasión de Indonesia a Timor Oriental que acababa de ser descolonizada por Portugal, los bimotores indonesios A-26 Invader bombardearon a los guerrilleros timorenses hasta el final del conflicto en 1976.

Cazabombardero A-26 Invader (rebautizado como B-26K) durante la Guerra de Vietnam.

Oficialmente en 1979 los Estados Unidos retiraron para siempre del servicio militar activo al A-26 Invader. Hasta ese momento y después de 35 años de operatividad, este cazabombardero que había sido la pesadilla alemanes, japoneses, italianos, norcoreanos, chinos, norvietnamitas, cubanos, angoleños, nigerianos y timorenses, se convirtió en uno de los aviones tácticos más devastadores de finales de la Segunda Guerra Mundial y más de la mitad de la Guerra Fría.

 

Bibliografía:

-Francis Crosby, Bombarderos. Guía Ilustrada de la A a la Z, “Douglas A-26/B-26 Invader”, Tikal (2010), p.84-85
-http://en.wikipedia.org/wiki/Douglas_A-26_Invader